La importancia de vivir aquí y ahora

Nos pasamos la mayor parte de nuestra vida buscando objetivos para ser felices. Seré feliz cuando me case, cuando tenga hijos, cuando consiga el trabajo deseado, esa casa de mis sueños, ese coche, cuando me recupere de esta enfermedad, cuando tenga dinero…

No paramos de buscar pretextos y excusas, pues cuando alcanzamos realmente eso que deseamos, finalmente seguimos sin ser felices. Buscamos un nuevo objetivo, y así, una y otra vez.

Entonces, ¿por qué no intentas ser feliz con lo que ya tienes? Si en lugar de lamentarte por lo que te falta, agradecieras y disfrutaras de lo que ya tienes, te aseguro que el simple hecho de vivir se convertiría en todo un regalo y en un verdadero sueño.

«Solo hay dos formas de vivir la vida: una, es pensando que nada es un milagro y la otra, es creer que todo lo es» Albert Einstein.

La importancia de vivir aquí y ahora

El ayer ya pasó y el mañana aún no llegó, lo único que existe es el ahora. Vive tu día a día como si fuese el último, como si no hubiese un mañana. Disfruta cada mínimo detalle que te ocurre. El simple hecho de sonreír, de ver esa película o leer ese libro que tanto te gusta, de compartir momentos con las personas que quieres, caminar entre la naturaleza, escuchar esa música que te apasiona…Todas esas cosas ya son motivos para ser feliz.

¿Y cuando me ocurren cosas desagradables? Por ejemplo, se me estropea el coche, tengo un accidente, me echan del trabajo, discuto con mi pareja… La respuesta es la misma. Agradece tener lecciones y oportunidades que la vida te ofrece con el fin de aprender, de crecer y de profundizar en tu verdadera esencia.

Esos accidentes, roturas, despidos, personas hirientes, malas rachas… todo eso que se te presenta en forma de desgracia, no son más que aprendizajes. Aprende la lección que la vida te está enseñando, pues de lo contrario, las situaciones se te repetirán una y otra vez hasta que te veas al borde del precipicio y no te quede más remedio que escalar para no caer, pero tal vez sin arneses ni protección, por lo que lo único que te quedará será la fuerza de voluntad o la resignación.

Las casualidades no existen. Todo pasa por alguna razón, así que elimina los prejuicios, las malas suertes o como se suele decir «los malos karmas». Todo esta sincronizado y pensar en la separación te aparta de la verdad, de tu verdadera esencia.

«Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo» Aristóteles.

En el siguiente vídeo os dejo más información sobre la importancia de vivir el aquí y ahora y cómo podéis conseguirlo: